Si buscas una aventura que te aleje de las multitudes y te sumerja en la esencia volcánica de Lanzarote, la Cueva de Montaña Cabrera es tu próximo destino. Este rincón escondido, con su espectacular abertura cenital y sus vibrantes colores, promete no solo una experiencia de exploración única, sino también fotografías que capturarán la magia de la isla.
Descubre la Cueva de Montaña Cabrera tu guía esencial para explorar este secreto volcánico de Lanzarote.
- Ubicación: En Teguise, entre Tahiche y Nazaret, un tesoro escondido sin señalización turística.
- Atractivo Principal: Una abertura cenital que crea un espectacular haz de luz, ideal para fotografía.
- Acceso: Requiere una caminata de aproximadamente 20 minutos por un sendero desde un aparcamiento no señalizado.
- Preparación: Indispensable calzado de senderismo y una aplicación de mapas con GPS para la ruta.
- Geología: Colores rojizos y anaranjados, resultado de la oxidación de materiales volcánicos milenarios.
Montaña Cabrera: el secreto mejor guardado de Lanzarote
En un mundo donde las atracciones turísticas a menudo se encuentran señalizadas y masificadas, la Cueva de Montaña Cabrera emerge como un soplo de aire fresco. Para mí, es el tipo de lugar que te devuelve la emoción del descubrimiento, ofreciendo una aventura auténtica lejos de los circuitos tradicionales de Lanzarote. Aquí, la recompensa es la sensación de haber encontrado un verdadero tesoro, un secreto que la propia isla guarda celosamente.
Esta fascinante cavidad se ubica en el corazón de un antiguo volcán, y sus paredes cuentan una historia geológica de miles de años. Los intensos colores rojizos y anaranjados que la caracterizan no son casualidad; son el resultado de la oxidación de los diversos materiales volcánicos, una paleta natural que el tiempo ha esculpido con maestría. Montaña Cabrera, con sus imponentes 300 metros de altura, y su vecina Montaña Chica, de 290 metros, forman un complejo volcánico que te dejará sin aliento.
Pero si hay algo que realmente distingue a esta cueva y la ha catapultado a la fama en redes sociales, es su espectacular abertura superior. Este "ojo" en el techo de la cueva permite que la luz solar se filtre, creando un haz de luz mágico que ilumina el interior con una intensidad casi irreal. Es un espectáculo visual que atrae a fotógrafos y aventureros por igual, convirtiéndola en ese "lugar secreto" que todos quieren descubrir y, por supuesto, inmortalizar en una imagen.
Planifica tu aventura: cómo llegar a la cueva
La Cueva de Montaña Cabrera se encuentra en el municipio de Teguise, estratégicamente situada entre las localidades de Tahiche y Nazaret. Es fundamental que sepas que este lugar no está señalizado; no encontrarás carteles que te guíen, lo que forma parte de su encanto como destino de exploración. Por eso, una buena planificación es la clave para una visita exitosa.
Para llegar al punto de partida, necesitarás tu propio vehículo. Mi recomendación es dirigirte hacia la zona entre Tahiche y Nazaret y buscar una explanada de tierra que sirve de aparcamiento improvisado, cerca de algunas viviendas. Es el lugar ideal para dejar el coche y comenzar la caminata, pero recuerda siempre respetar el entorno y a los residentes locales.
Desde el aparcamiento, la ruta a la cueva es un sendero que asciende por la montaña. La caminata es relativamente corta, de unos 20 minutos aproximadamente, pero el terreno volcánico puede ser irregular. Para evitar cualquier contratiempo y asegurarte de no perderte, te aconsejo encarecidamente utilizar una aplicación de mapas con la ubicación GPS de la cueva. Es tu mejor aliado para navegar por este paisaje sin señalizar.
- Llegada en coche: Conduce hasta la explanada de tierra situada entre Tahiche y Nazaret.
- Aparcamiento: Estaciona tu vehículo en la explanada, asegurándote de no obstruir caminos ni propiedades.
- Inicio del sendero: Desde el aparcamiento, busca el sendero que comienza a subir por la ladera de la montaña.
- Orientación GPS: Activa tu aplicación de mapas con la ubicación GPS de la cueva para seguir la ruta con precisión.
- Caminata: Disfruta del recorrido de unos 20 minutos hasta alcanzar la entrada de la cueva.
Consejos esenciales para una visita perfecta
La naturaleza volcánica de Lanzarote exige una preparación adecuada, y la visita a la Cueva de Montaña Cabrera no es una excepción. Es absolutamente imprescindible que lleves calzado cómodo y resistente, idealmente botas de senderismo. El terreno es irregular, con rocas sueltas y superficies afiladas en algunos tramos, por lo que un buen agarre y protección para tus pies marcarán la diferencia entre una experiencia agradable y una potencialmente incómoda.
Si tu objetivo principal es capturar la icónica fotografía del haz de luz, la elección de la hora es crucial. Por mi experiencia, las horas centrales del día, aproximadamente entre las 11:00 y las 14:00, son las mejores para aprovechar la incidencia solar directa en la abertura cenital. Es en ese momento cuando la luz crea el efecto más espectacular. Sin embargo, ten en cuenta que estas son también las horas de mayor calor, especialmente en verano, así que planifica tu visita considerando tanto la luz como las temperaturas.
Explorar un entorno volcánico virgen como este requiere responsabilidad y precaución. Además de llevar tu GPS, te doy algunos consejos de seguridad para que tu visita sea lo más placentera posible:
- Mantén la vista en el camino: El terreno puede ser engañoso. Presta atención a dónde pisas para evitar tropiezos o caídas.
- Hidratación: Lleva suficiente agua, incluso si la caminata es corta. El sol de Lanzarote es intenso.
- Protección solar: No olvides gorra, gafas de sol y crema solar.
- No te desvíes del sendero: Para tu seguridad y para preservar el entorno, mantente en los caminos marcados.
- Informa a alguien: Siempre es buena práctica informar a alguien sobre tu ruta y hora estimada de regreso, especialmente si vas solo.
- Respeta el entorno: No dejes basura y evita alterar las formaciones rocosas. Somos visitantes en su casa.

Explorando el entorno: más allá de la cueva
La visita a la Cueva de Montaña Cabrera es solo una parte de lo que este fascinante complejo volcánico tiene para ofrecer. Montaña Chica, con sus 290 metros, es una compañera inseparable de Montaña Cabrera, y juntas conforman un paisaje que invita a la exploración. No te limites a la cueva principal; tómate un tiempo para observar las formaciones rocosas circundantes y las pequeñas cavidades que salpican el entorno. Cada rincón cuenta una historia geológica.
El municipio de Teguise, donde se encuentra la cueva, es un paraíso para los amantes del senderismo. Este "paisaje lunar" es perfecto para continuar tu aventura más allá de la cueva, ofreciendo rutas que te permitirán conectar aún más con la naturaleza volcánica de la isla. Desde aquí, puedes planificar otras caminatas que complementen tu experiencia, descubriendo la singularidad de un terreno moldeado por erupciones milenarias. Es una oportunidad fantástica para aquellos que, como yo, disfrutan de la inmersión total en el paisaje.
Para los entusiastas de la fotografía, la Cueva de Montaña Cabrera es un lienzo natural. Aquí van algunos consejos para capturar su magia:
- Gran angular: Un objetivo gran angular te ayudará a capturar la inmensidad de la cueva y la entrada de luz.
- Trípode: Para exposiciones más largas y para capturar el haz de luz con mayor nitidez, un trípode es indispensable, especialmente si la luz interior es tenue.
- Modo manual: Experimenta con los ajustes manuales de tu cámara para controlar la exposición y el balance de blancos, realzando los colores rojizos y anaranjados.
- Juega con las sombras: Las sombras que proyecta la luz cenital pueden crear composiciones dramáticas e interesantes.
- Paciencia: La luz cambia constantemente. Tómate tu tiempo para observar cómo incide y espera el momento perfecto.
- No olvides el exterior: El paisaje volcánico alrededor de la cueva también ofrece oportunidades fotográficas espectaculares.
¿Vale la pena la visita? La experiencia más allá de las fotos
Es importante gestionar las expectativas al visitar la Cueva de Montaña Cabrera. Este es un lugar natural, virgen y sin ninguna infraestructura turística. No encontrarás baños, cafeterías ni señalización. Lo que sí encontrarás es la belleza cruda y auténtica de Lanzarote: paisajes volcánicos impresionantes, el silencio del desierto y la oportunidad de conectar con la naturaleza en su estado más puro. Si buscas una atracción con todas las comodidades, este no es tu sitio; pero si anhelas una experiencia real, estás en el camino correcto.
Para mí, este destino es ideal para aquellos que buscan una aventura genuina, lejos de las multitudes que a menudo llenan atracciones más desarrolladas como la Cueva de los Verdes. Aquí, la recompensa no es solo la fotografía perfecta, sino la sensación de ser un auténtico explorador, de haber descubierto un rincón único de la isla por tus propios medios. Es una experiencia que te hace sentir parte del paisaje, un privilegio que pocos lugares pueden ofrecer.
En definitiva, si tu espíritu aventurero te llama y buscas añadir una experiencia diferente y memorable a tu itinerario por Lanzarote, te animo a integrar la Cueva de Montaña Cabrera en tus planes. Es un tesoro escondido que, con la preparación adecuada, te regalará paisajes espectaculares y la oportunidad de conectar de una manera profunda con la asombrosa naturaleza volcánica de la isla.