Planifica tu viaje a Irlanda: Imprescindibles, rutas y consejos para una aventura inolvidable
- Para una experiencia completa, se recomiendan entre 10 y 14 días, aunque 7 días permiten ver lo esencial.
- Alquilar un coche es la forma más flexible de explorar, recordando que se conduce por la izquierda.
- Los imprescindibles incluyen los Acantilados de Moher, Dublín, Galway, el Parque Nacional de Connemara y la Calzada del Gigante en Irlanda del Norte.
- La mejor época para viajar es de abril a octubre, siendo mayo y junio los meses ideales por el clima y menos multitudes.
- La moneda es el euro y se puede pagar con tarjeta, pero lleva algo de efectivo para zonas rurales.
- El clima es cambiante: viste por capas y lleva ropa impermeable.
La magia de Irlanda: ¿Por qué sigue enamorando a viajeros de todo el mundo?
Irlanda es mucho más que sus clichés de tréboles y duendes. Es una tierra donde la historia se respira en cada piedra, donde la naturaleza salvaje te deja sin aliento y donde la calidez de su gente te hace sentir como en casa. Su encanto reside en la combinación de paisajes dramáticos, ciudades vibrantes, una cultura rica en música y leyendas, y una atmósfera que invita a la reflexión y a la aventura. Desde las costas azotadas por el viento hasta los acogedores pubs con fuego de turba, la Isla Esmeralda tiene una capacidad única para tocar el alma de quien la visita, y por eso, una y otra vez, los viajeros regresan o sueñan con volver.
Planifica tu aventura: Lo esencial antes de empezar
La mejor manera de sumergirte en la esencia de Irlanda es, sin duda, explorarla en coche. La libertad que te da para detenerte en cualquier punto panorámico, desviarte por un camino rural o descubrir un pueblo escondido es invaluable. Ahora bien, una de las preguntas que más me hacen es: ¿cuántos días necesito para ver Irlanda? Mi experiencia me dice que la respuesta depende de lo que quieras vivir. Para una primera toma de contacto, una ruta esencial que cubra los puntos más icónicos del sur y oeste puede hacerse en 7 días. Sin embargo, si buscas una inmersión más profunda, que incluya la fascinante Irlanda del Norte, te recomendaría entre 10 y 14 días. Esto te permitirá disfrutar de cada lugar sin prisas y absorber realmente la atmósfera.
- 7 días: Ideal para una ruta esencial, cubriendo Dublín y los puntos clave de la costa oeste.
- 10-12 días: Permite una ruta más completa, añadiendo el Anillo de Kerry y, posiblemente, Irlanda del Norte.
- 14 días o más: La opción perfecta para explorar a fondo, incluyendo Irlanda del Norte y regiones menos transitadas, con tiempo para disfrutar de la cultura local.
Dublín: El corazón vibrante donde comienza tu viaje
Dublín es, para la mayoría, la puerta de entrada a Irlanda y una parada obligatoria. Es una ciudad con una historia milenaria que se palpa en cada esquina, pero a la vez, es increíblemente moderna y vibrante. Su ambiente es una mezcla perfecta de tradición y efervescencia juvenil, y te aseguro que te cautivará desde el primer momento.
No puedes visitar Dublín sin pasear por el Trinity College. Esta universidad histórica, fundada por la Reina Isabel I en 1592, alberga joyas como la Antigua Biblioteca y el famoso Libro de Kells, un manuscrito ilustrado del siglo IX que es una obra de arte inigualable. Es un lugar que te transporta en el tiempo, con sus edificios góticos y sus patios llenos de estudiantes.
Para sentir el verdadero pulso de la ciudad, dirígete a Temple Bar. Este barrio, famoso por sus pubs empedrados y su ambiente bohemio, es el lugar perfecto para disfrutar de una auténtica pinta de Guinness mientras escuchas música tradicional irlandesa en directo. Es ruidoso, bullicioso y turístico, sí, pero su energía es contagiosa y forma parte de la experiencia dublinesa.
Y hablando de Guinness, la Guinness Storehouse es mucho más que una simple fábrica de cerveza; es una experiencia cultural completa. Recorrer sus siete plantas te permite conocer la historia de la marca, el proceso de elaboración y, por supuesto, disfrutar de una pinta perfecta en el Gravity Bar, con unas vistas panorámicas de 360 grados sobre la ciudad que son simplemente espectaculares.Finalmente, el río Liffey, que divide la ciudad en dos, es un elemento central de Dublín. Sus puentes, como el icónico Ha'penny Bridge, son puntos de referencia y ofrecen paseos encantadores, conectando los diferentes barrios y contribuyendo a la atmósfera única de la capital.
La Ruta del Atlántico Salvaje: Un viaje inolvidable por la costa oeste
Si hay una ruta que define la belleza indómita de Irlanda, esa es la Wild Atlantic Way. Con sus 2.500 kilómetros de costa escarpada, esta ruta escénica es un verdadero tesoro que te lleva a través de algunos de los paisajes más impresionantes del país. Es un viaje que te conecta directamente con la fuerza de la naturaleza.
Los Acantilados de Moher son, sin duda, la joya de la corona de la Wild Atlantic Way. Estas imponentes formaciones rocosas se alzan hasta 214 metros sobre el Atlántico, ofreciendo vistas que te dejarán sin aliento. Mi consejo es visitarlos a primera hora de la mañana o a última de la tarde para evitar las multitudes y disfrutar de la magia del lugar con más tranquilidad. La magnitud y belleza de este lugar son difíciles de describir con palabras.Más al norte, te encontrarás con Galway, la capital bohemia de Irlanda. Esta ciudad vibrante es conocida por su ambiente artístico, sus festivales de música y su energía juvenil. Es la base perfecta para explorar la región de Connemara y las Islas Aran, y sus calles peatonales, llenas de pubs y tiendas de artesanía, invitan a pasear sin rumbo.
Desde Galway, una excursión al Parque Nacional de Connemara es imprescindible. Aquí te esperan paisajes de una belleza sobrecogedora: montañas majestuosas, lagos cristalinos, vastas turberas y costas salvajes. Es un paraíso para los amantes de la naturaleza y el senderismo, un lugar donde la tranquilidad y la grandiosidad se dan la mano.
Finalmente, la Península de Dingle, en el suroeste, es otro de mis lugares favoritos. Con sus encantadores pueblos pesqueros, sus rutas escénicas que serpentean entre colinas y acantilados, y su famosa población de delfines (Fungie, el más conocido, aunque ya no esté), Dingle ofrece una experiencia auténticamente irlandesa. Sus playas salvajes y sus paisajes verdes son una delicia para los sentidos.

El Anillo de Kerry: La ruta circular más famosa de Irlanda
El Anillo de Kerry es una de las rutas escénicas más famosas de Irlanda y, para mí, merece totalmente la pena recorrerlo. Es un circuito circular de unos 179 kilómetros que te lleva a través de algunos de los paisajes más espectaculares del suroeste, combinando montañas, lagos, costas escarpadas y pintorescos pueblos. Es una experiencia que se graba en la memoria.
La ciudad de Killarney, con su ambiente animado y su proximidad al Parque Nacional de Killarney, es el punto de partida ideal para explorar el Anillo. El Parque Nacional es una maravilla natural, hogar de tres lagos impresionantes, bosques antiguos y el majestuoso Castillo de Ross. Un paseo en barco por los lagos o una visita a la Muckross House son actividades que no te puedes perder.
A lo largo del recorrido por el Anillo de Kerry, te encontrarás con puntos clave que ofrecen vistas panorámicas inolvidables:
- Ladies' View: Un mirador famoso por sus impresionantes vistas de los lagos de Killarney y los valles circundantes.
- Moll's Gap: Un paso de montaña con paisajes rocosos y vistas espectaculares, especialmente al atardecer.
- Acantilados de Kerry: Aunque menos famosos que los de Moher, estos acantilados ofrecen vistas igualmente impresionantes del Atlántico y son una alternativa más tranquila.
- Numerosos pueblos con encanto, como Kenmare o Sneem, donde podrás parar a tomar algo y disfrutar del ambiente local.
Irlanda del Norte: Historia y paisajes de leyenda
Incluir Irlanda del Norte en tu viaje por la isla es sorprendentemente fácil, ya que no hay una frontera física estricta. Te aseguro que es una extensión que enriquece enormemente la experiencia, añadiendo una capa de historia y paisajes que son Patrimonio de la Humanidad.
La capital, Belfast, ha experimentado una transformación asombrosa. Aquí, el Museo del Titanic es una visita obligada, narrando la historia del famoso transatlántico construido en sus astilleros de una forma interactiva y conmovedora. Además, los murales políticos de los barrios de Falls y Shankill son un testimonio vivo de la historia reciente de la ciudad, ofreciendo una perspectiva única sobre "The Troubles" y la búsqueda de la paz.
Pero si hay algo que no te puedes perder en Irlanda del Norte, es la Calzada del Gigante. Este Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO es una maravilla geológica, con sus más de 40.000 columnas de basalto hexagonal que se elevan desde el mar. La leyenda dice que fue construida por el gigante Fionn mac Cumhaill, y al caminar por ella, sentirás la magia y el misterio de este lugar único. Es un paisaje que parece sacado de otro mundo.Cerca de la Calzada, el puente colgante de Carrick-a-Rede ofrece una experiencia emocionante. Cruzar este puente, suspendido a 30 metros sobre el mar y conectando un pequeño islote con la costa, es una aventura en sí misma. Las vistas de la costa y el océano desde allí son espectaculares y te garantizo que la adrenalina merece la pena.
Castillos y ruinas: Un viaje en el tiempo a la Irlanda medieval
Irlanda es un museo al aire libre, y sus castillos y ruinas son testigos silenciosos de siglos de historia. Explorar estas fortificaciones te permite viajar en el tiempo y conectar con el pasado medieval de la isla de una manera muy tangible.
La imponente Roca de Cashel, en el condado de Tipperary, es uno de los sitios históricos más espectaculares de Irlanda. Este complejo de edificios medievales, que incluye una catedral, una capilla románica y una torre circular, se alza majestuosamente sobre una colina. Su importancia histórica como antigua sede de los reyes de Munster y su impresionante arquitectura gótica la convierten en una visita imprescindible.
En el condado de Cork, el Castillo de Blarney es famoso en todo el mundo por su legendaria Piedra de Blarney. La tradición dice que besar esta piedra, colgando boca abajo desde la almena, te otorga el "don de la elocuencia". Más allá de la anécdota, el castillo y sus jardines son preciosos y ofrecen una experiencia encantadora.
Finalmente, la ciudad de Kilkenny es un verdadero tesoro medieval. Su "Milla Medieval" te invita a un paseo por la historia mejor conservada de Irlanda, desde su impresionante castillo normando hasta la Catedral de St. Canice y la Torre Redonda. Es una ciudad vibrante con un encanto histórico innegable, perfecta para perderse entre sus calles y descubrir sus secretos.
Consejos prácticos para un viaje perfecto por Irlanda
Como experto en viajes, sé que los pequeños detalles marcan la diferencia. Aquí te dejo algunos consejos esenciales para que tu aventura irlandesa sea lo más fluida y placentera posible, especialmente si viajas desde España:
- Alquiler de coche y conducción por la izquierda: Como ya he mencionado, alquilar un coche es la mejor opción. Sin embargo, recuerda que en Irlanda se conduce por la izquierda. Esto requiere un periodo de adaptación, especialmente en las rotondas y al adelantar. Te recomiendo alquilar un coche automático para que la adaptación sea más sencilla y, si es posible, que alguien más te acompañe para ayudarte con las indicaciones. ¡Tómatelo con calma al principio!
- El clima irlandés y cómo hacer la maleta: El clima en Irlanda es famoso por ser impredecible. Puedes experimentar las cuatro estaciones en un solo día. Por eso, mi consejo es vestir por capas. Lleva siempre contigo una buena chaqueta impermeable y cortavientos, incluso en verano. Un paraguas resistente y calzado cómodo y también impermeable son imprescindibles. No te fíes del sol matutino; la lluvia puede aparecer en cualquier momento.
- Moneda y pagos: La moneda oficial en la República de Irlanda es el euro, lo que simplifica mucho las cosas para los viajeros españoles. El pago con tarjeta está muy extendido en ciudades y pueblos grandes, pero te aconsejo llevar algo de efectivo, especialmente si planeas visitar zonas rurales o pequeños pubs tradicionales, donde las tarjetas no siempre son aceptadas o la cobertura puede fallar.
Itinerarios sugeridos para exprimir tu viaje al máximo
Para ayudarte a visualizar tu aventura, he preparado dos itinerarios. El primero es una ruta esencial para quienes tienen menos tiempo, y el segundo es una gran aventura más completa, incluyendo Irlanda del Norte. Ambos están diseñados para que aproveches al máximo cada día.
Irlanda Esencial en 7 días: Una ruta intensa para no perderte lo imprescindible
- Día 1: Llegada a Dublín y exploración del centro. Aterriza en Dublín, recoge tu coche de alquiler (o explora la ciudad a pie/transporte público si lo recoges al final). Dedica la tarde a pasear por Grafton Street, visitar el Trinity College y cenar en Temple Bar.
- Día 2: Dublín a Galway, vía Kilkenny o Cashel. Por la mañana, visita la Guinness Storehouse. Después de comer, conduce hacia el oeste. Puedes hacer una parada intermedia en Kilkenny para ver su castillo o en la Roca de Cashel. Llega a Galway por la tarde y disfruta de su ambiente bohemio.
- Día 3: Acantilados de Moher y El Burren. Desde Galway, haz una excursión de un día a los impresionantes Acantilados de Moher. Explora también el paisaje lunar de El Burren. Regresa a Galway por la tarde.
- Día 4: Parque Nacional de Connemara. Dedica el día a explorar la belleza salvaje del Parque Nacional de Connemara, visitando el fiordo de Killary y la Abadía de Kylemore. Vuelve a Galway.
- Día 5: Galway a Killarney. Conduce hacia el sur, cruzando paisajes impresionantes. Llega a Killarney, la puerta de entrada al Parque Nacional, y relájate en esta encantadora ciudad.
- Día 6: El Anillo de Kerry. Dedica el día completo a recorrer la famosa ruta circular del Anillo de Kerry, parando en miradores como Ladies' View y disfrutando de los pueblos costeros.
- Día 7: Killarney a Dublín y regreso a casa. Conduce de vuelta a Dublín para tomar tu vuelo de regreso, o si tu vuelo es tarde, aprovecha para visitar el Castillo de Blarney de camino.
La Gran Aventura de 10-12 días: Un recorrido completo por la Isla Esmeralda, incluyendo el Norte
- Día 1: Llegada a Dublín y centro histórico. Aterriza en Dublín, explora el Trinity College y pasea por el barrio de Temple Bar.
- Día 2: Dublín cultural. Visita la Guinness Storehouse, el Castillo de Dublín y la Catedral de St. Patrick. Disfruta de una cena tradicional.
- Día 3: Dublín a Belfast. Recoge tu coche y conduce hacia el norte hasta Belfast. Visita el Museo del Titanic por la tarde y explora el centro de la ciudad.
- Día 4: Calzada del Gigante y costa de Antrim. Dedica el día a la espectacular costa de Antrim. Visita la Calzada del Gigante y cruza el puente de Carrick-a-Rede. Noche en Derry o cerca.
- Día 5: Derry y Wild Atlantic Way (norte). Explora las murallas de Derry y luego dirígete hacia el oeste por la Wild Atlantic Way, hacia el condado de Donegal o Sligo, disfrutando de sus paisajes salvajes.
- Día 6: Wild Atlantic Way (oeste) a Galway. Continúa tu ruta hacia el sur por la Wild Atlantic Way, pasando por paisajes impresionantes. Llega a Galway por la tarde.
- Día 7: Acantilados de Moher y El Burren. Excursión de un día a los Acantilados de Moher y el paisaje kárstico de El Burren. Regreso a Galway.
- Día 8: Parque Nacional de Connemara. Explora la belleza de Connemara, incluyendo la Abadía de Kylemore y sus lagos.
- Día 9: Galway a Killarney. Conduce hacia el sur hasta Killarney, haciendo paradas en el camino. Explora el Parque Nacional de Killarney.
- Día 10: El Anillo de Kerry. Día completo para recorrer el Anillo de Kerry, disfrutando de sus miradores y pueblos.
- Día 11: Killarney a Cashel/Kilkenny. Conduce hacia el este, visitando la Roca de Cashel o el Castillo de Blarney. Pasa la noche en Kilkenny y explora su Milla Medieval.
- Día 12: Kilkenny a Dublín y regreso. Disfruta de la mañana en Kilkenny y luego conduce de vuelta a Dublín para tomar tu vuelo de regreso.